jueves, 6 de octubre de 2011

David Bravo: El Consejo General del Poder Judicial deja tocada a la Ley Sinde (Texto + Vídeo)





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Sin embargo, el reciente informe del Consejo General del Poder Judicial encierra un párrafo con el que seguramente no se contaba y que bien podría suponer un enorme obstáculo para aplicar la Ley Sinde en el sentido que se pretendía desde un inicio.

Si bien habla de cuestiones relativas a la cesión de datos, dice el informe: "Es el caso de los prestadores de herramientas de enlaces a páginas web, a los cuales, conforme al sentir de la mayoría de la doctrina y de la jurisprudencia menor que ha recaído sobre el tema, no se les puede atribuir una vulneración de derechos de propiedad intelectual por más que las páginas o contenidos a los que enlacen hayan sido ilícitamente subidos a la red en origen, ya que en rigor los enlazadores no estarían reproduciendo, comunicando públicamente ni efectuando en suma una conducta que pueda ser calificada como de explotación de derechos de propiedad intelectual. Dado este panorama, y aunque pueda ponerse en cuestión ese estado de opinión mayoritario, no tiene sentido establecer que el solicitante tenga que aportar datos sobre esos otros servicios o actividades frente a los que a la postre no va a ir dirigido el procedimiento;...”.

Por lo tanto, el CGPJ deja caer, como quien no quiere la cosa, dos ideas demoledoras y que, de seguirse su criterio, dejarían a la Ley Sinde en nada y, por lo tanto, todos los recursos materiales y de imagen invertidos en su desarrollo, en inútilmente sacrificados. Dice el CGPJ que las páginas de enlaces no infringen derechos de propiedad intelectual según la mayoría de la doctrina y que contra este tipo de servicios no iría dirigido el procedimiento. La manifestación no es cualquier cosa y supone un jarro de agua fría para el Ministerio de Cultura y la propia Sra. Sinde porque no hay que olvidar que es precisamente para esas páginas de enlaces para las que se ha creado todo ese procedimiento.

Por supuesto que la comisión administrativa que se encargará de los cierres puede hacer caso omiso a este párrafo y aceptar procedimientos dirigidos contra páginas de enlaces y dictar resoluciones contrarias a ese criterio mayoritario que el propio CGPJ les advierte que existe pero, en ese caso, ¿cuánto tardarán las páginas afectadas en querellarse contra los firmantes de esa resolución por la existencia de un presunto delito de prevaricación?"

http://www.revistagq.com/articulos/el-consejo-general-del-poder-judicial-deja-tocada-a-la-ley-sinde/15380

http://www.filmica.com/david_bravo/




27/09/2011

Esta es la historia de unas multinacionales del Cine que apoyaron las redadas policiales en España contra las llamadas páginas de descargas. Cuando los jueces resolvieron sin posibilidad de recurso que esas webs sólo contenían enlaces y que sus administradores no cometían ninguna infracción, la presidenta de la Academia de esa industria se hizo Ministra de Cultura, impulsó una reforma que quitaba de en medio a esos mismos jueces y regresó al mundo del cine con una sonrisa. En una de sus últimas entrevistas, que eran todas paseos militares ante periodistas entregados, se despidió de su circunstancial carrera política feliz de haber trabajado por "el bien común".

Del mismo modo que sucede con Maradona, que no marcó uno de sus más célebres y celebrados goles con su mano sino que fue la mano de Dios la que intervino, los altos ejecutivos de la industria aplauden como hinchas la picardía que creen que les hará ganar el partido. A las vacas sagradas de la industria del cine, siguiendo la lógica de estos tiempos que no castiga la triquiñuela sino el fracaso, únicamente le ofenden las trampas que no acaban en gol.

Consciente de esto último, cuando me invitaron a dar una ponencia en el Festival de Cine de San Sebastián se me ocurrió que la única manera de convencer a esas personas que justifican cualquier medio empleado apelando a la supuesta importancia de sus fines, es haciéndoles ver que la Ley Sinde no sólo es un atajo burdo que rompe normas elementales de un Estado de Derecho sino que, además, no sirve para nada.

La razón de por qué no sólo es obvio que se está rematando con la mano sino que además no será gol, es fácil de explicar. Esta ley está diseñada para cerrar aquellas páginas que enlazan a contenidos que los usuarios comparten en internet, ya sea desde sus propios discos duros o desde servicios de almacenamiento de datos como Megaupload o Rapidshare. Estas webs de enlaces ofrecen, por lo tanto, un mero índice de contenidos que otros difunden a través de internet. Pensar que cerrar una de estas páginas es acabar con el acceso a los contenidos es tan acertado como creer que acabar con el índice de la enciclopedia acaba con la enciclopedia. Obviamente eliminar páginas que indexan contenidos dificulta localizarlos, pero ¿se han preguntado cuánto tardan los internautas en hacer un mero índice de forma colaborativa?

Para demostrar esto, a las cuatro de la tarde del día 15 de Septiembre y desde la misma mesa en la que iba a comenzar mi ponencia junto al director de cine Nacho Vigalondo y a Gonzalo Martín, director de Territorio Creativo, escribí un mensaje en Twitter donde decía "demostremos la inutilidad de la Ley Sinde creando una web de descargas en lo que dura una conferencia sobre ella en un festival". El mensaje tenía un enlace a un documento de Google Docs que podía ser editado por cualquiera y que sólo tenía una tabla en blanco con cuatro campos llamados "título de la obra", "enlace", "calidad" e "idioma". La participación de los internautas, que llenaron esa tabla con miles de enlaces a películas en tiempo record, fue tan masiva que hubo que abrir hasta 20 documentos para dar cabida a todos. Cuando terminé la ponencia eliminé las páginas, no sin antes mostrarlas y explicar a los asistentes, todos trabajadores de la industria del cine, que los impulsores de la Ley Sinde se jactan de que se podrá cerrar una web en apenas un mes, pero que hay que tener en cuenta que mientras nosotros dábamos una conferencia sobre los pormenores de esa Ley, un puñado de internautas habían conseguido crear 20 páginas con cientos de enlaces cada una e idénticas a las que se pretenden cerrar.

La repercusión mediática de la conferencia, cuya etiqueta asociada en Twitter #tablasinde llegó a ser la más comentada a nivel mundial en esta red social, hizo que el director del Festival de Cine de San Sebastián, José Luis Rebordinos, apareciera en El País quejándose de la ponencia diciendo que "entraba dentro de los encuentros de Transmedia" y que yo la había "convertido en otra cosa". Yo, que creí que iba a hablar de propiedad intelectual porque así lo decía el título de la conferencia y porque no tengo ni idea de lo que significa la palabra "transmedia", no di mucha importancia a esas declaraciones porque pensé que el Sr. Rebordinos simplemente no se había enterado bien de lo que había sucedido y que cambiaría de opinión cuando tomara distancia.

Pero no fue así. El 25 de Septiembre, con tiempo suficiente para revisar y valorar todo con calma, dijo que su mejor momento durante el Festival fue hablar con Glenn Close de recetas de cocina y, respecto del peor, que, aunque no se puede hablar de un momento realmente malo, mi conferencia fue sin duda "difícil de gestionar". Teniendo en cuenta que mi ponencia no fue más difícil de gestionar que cualquier otra -un billete de avión y un boli que me regalaron cerró el trato- supongo que a lo que se refiere realmente no es a la dificultad de gestionar la ponencia sino más bien las llamadas que debió recibir por dejarme darla.

Por su parte, la Ministra de Cultura, que es autora de la reforma que lleva su nombre en la misma medida en la que lo es el guiñol de las palabras de su ventrílocuo, expresó sus conclusiones sobre la conferencia y la demostración que supuso #tablasinde en una entrevista. Dijo la Sra. Sinde que "por supuesto" que era fácil crear una página de descargas pero que eso a ella no le decía nada porque también hay que tener en cuenta que "quien quiere entrar a robar en un banco lo va a hacer, por muchas medidas de seguridad que haya". Dejando a un lado que la analogía equipara cometer un delito con una actividad que los jueces han resuelto con insistencia que no lo es, cuando la Ministra desprecia la demostración porque cree comparable la facilidad de copiar y pegar un enlace con la de "robar un banco" -algo que puede realizar "quien quiere"- lo único que te queda es encogerte de hombros y sentarte paciente a esperar que el tiempo haga su parte.

http://www.revistagq.com/articulos/sobre-como-los-internautas-demostraron-la-inutilidad-de-la-ley-sinde-en-una-hora/15276

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